Lactancia materna y COVID-19

Aun no existiendo datos suficientes para hacer una recomendación en firme sobre el amamantamiento en el caso de mujeres infectadas por SARS-CoV-2 es importante insistir en que la lactancia materna otorga muchos beneficios como el potencial paso de anticuerpos madre-hijo frente al SARS-CoV-2, por ello y ante la evidencia actual se recomienda el mantenimiento de la lactancia materna desde el nacimiento, siempre que las condiciones clínicas del recién nacido y su madre así lo permitan. 

Por estos motivos, la OMS recomienda mantener el amamantamiento tanto para casos de madres confirmadas como probables, siempre y cuando se mantengan medidas para la prevención de infección por microorganismos transmitidos por gotas y por contacto. En casos de madres con enfermedad grave recurrir a la extracción de la leche. 

En el caso de estar tomando medicación, debe consultar con su Pediatra o Ginecólogo, para conocer si los fármacos que está tomando son compatibles con la lactancia materna. 

Para prevenir la transmisión del coronavirus de una madre infectada a su hijo recién nacido hay que realizar medidas de higiene y aislamiento. Estas medidas son importantes sea cual sea la forma de alimentación: pecho, leche materna tras extracción de la misma o administración de fórmulas artificiales. 

Si la madre tiene una infección confirmada por coronavirus (COVID-19) pero tiene pocos síntomas y puede encargarse del cuidado de su bebé, la madre puede permanecer junto a su hijo en la misma habitación (del hospital o de su domicilio), tomando las siguientes precauciones de higiene y aislamiento

  1. Higiene de manos frecuente y siempre antes de tocar al bebé, con agua y jabón, durante al menos 20 segundos; o utilizar un desinfectante de manos que contenga como mínimo un 60% de alcohol. 
  2. Usar mascarilla quirúrgica para cubrirse la boca y la nariz sólo cuando el bebé esté al pecho o en contacto piel con piel, o cuando madre e hijo se encuentren a una distancia inferior a 2 metros. Cuando la madre no esté realizando un cuidado directo sobre el bebé, se recomienda mantener la cuna a una distancia igual o superior a 2 metros del lugar en el que se encuentre la madre. 
  3. Se debe mantener limpia la piel del pecho de la madre lavándose normalmente con agua y jabón. Se deben lavar las piezas del extractor de leche y del biberón con agua y jabón antes y después de cada uso. 
  4. Limpiar con lejía diluida (25 ml de lejía sin detergente en 1 litro de agua) las superficies de la habitación con las que la madre está en contacto, y los objetos que se tocan muy a menudo (como mesas, manillas de puertas, interruptores de la luz, escritorios, teléfonos, teclados, grifos, etc.). Ventilar con frecuencia la habitación donde se encuentre la madre. 

La decisión final sobre el tipo de alimentación del recién nacido deberá consensuarse entre la paciente y el equipo tratante, en base a los conocimientos científicos de cada momento y el estado de salud de la madre y el recién nacido.

Manejo de la mujer embarazada y el recién nacido con COVID-19. Ministerio de Sanidad. 17 de marzo 2020 Infección materna por Coronavirus 2019-nCoV. APILAM (Asociación para la promoción e investigación científica y cultural de la lactancia materna). (2002). e-lactancia. Recuperado 21 Abril, 2020 a partir de http://e-lactancia.org Información para madres y padres con infección probable o confirmada por coronavirus. Folleto informativo de la Asociación Española de Neonatología.

 

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